Nina Simone en pantalla grande | SOCIAL-VIPS MAGAZINE

Nina Simone en pantalla grande

Nina Simone

 

La figura de Nina Simone, cantante excepcional donde las haya, se verá este año en pantalla grande en dos cintas completamente diferentes, una que se acerca a la figura de la cantante con sus luces y sus muchas sombras y una película de tono edulcorado que antes de presentarse ya ha recogido las primeras críticas por la elección de la actriz.

Hoy nos acercamos al documental “What Happened, Miss Simone?” dirigido por Liz Garbus. Garbus tiene ya experiencia en retratar a otros personajes tan carismáticos como poliédricos, como Marilyn Monroe o Bobby Fisher, personajes que tienen en común la locura, el genio y la fama. Ahora le toca el turno a Nina Simone, un personaje aún más rico en matices si cabe. Darle forma a su carrera y a su vida, siempre alejándose de las etiquetas que los biógrafos acostumbran a utilizar para definirla. Garbus abraza a Nina Simone desde todos los ángulos y contradicciones que en 100 minutos de cinta se puedan abordar.

Nina Simone durante una actuación

El documental, realizado tras una investigación meticulosa de la directora, nos presenta el retrato de la brillante intérprete de folk, jazz y soul, de la diva, pero también el de la mujer problemática y combativa. Su voz es el hilo conductor de la película. Sus canciones, sus entrevistas, sus actuaciones y las páginas de su diario serán las encargadas de contestar al título de la cinta.

Un legado cultural complejo representado en pantalla grande, que se estrenó con éxito en el pasado festival de Sundance y que poco a poco se va estrenando en el resto del mundo gracias a Netflix con gran repercusión.

Una joven Nina Simone

La película comienza con la joven Eunice Waymon, una chica de clase trabajadora de Carolina del Norte, con un don para el piano y que soñaba con convertirse en la primera mujer negra que lograra subirse al escenario del Carnegie Hall. Sin embargo, la discriminación racial la alejaban de sus sueños y comenzó a actuar en bares de Atlantic City, donde cambió su nombre por el de Nina Simone, para evitar disgustos a su familia. Pronto empezó a llamar más y más la atención por sus arreglos vocales y su estilo brillante en la improvisación.

Y sí, Nina Simone logró actuar en el Carnegie Hall, aunque eso sí, como artista pop. Su carrera evolucionó del jazz más virtuoso hasta la canción protesta, que le llevó a codearse con los activistas Martin Luther King Jr., Malcolm X o Stokely Carmichael. Su condición de mujer negra marcó su vida, con el Black is beutiful siempre por bandera, activista y acabó “exiliándose” de Estados Unidos a Europa tras la muerte de King, hastiada por la segregación que sufrían los afroamericanos en el país. Este es el punto que más críticas está cosechando el biopic Nina, protagonizado por Zoe Saldana, con un tono de piel mucho más claro que Simone y en el que apenas se hace hincapié en su lucha por la igualdad.

Zoe Saldana encarnará a Nina Simone en el biopic Nina

Sobre el escenario, esta virtuosa del piano y genial intérprete conseguía ese tipo de reverencias silenciosas que sólo lograban los artistas clásicos. Pero, como sucede en muchos casos en personas de tanto talento, el éxito profesional sólo sirvió para amplificar su inestabilidad emocional. Como manifiesta su hija, “se convirtió en Nina Simone las 24 horas del día, y ahí empezó el problema.”

Durante la primera parte de la película se retrata su soledad, su infancia, su debut en el Festival de Jazz de Newport, su relación de amor y codependencia con Andrew Stroud (segundo marido, amante y mánager) y su trastorno bipolar. En el resto de la cinta se puede disfrutar de ella sobre el escenario, de sus canciones, sin duda, su música y sus interpretaciones son la mejor forma de entender todo su sufrimiento y pensamientos.

Un documental imperdible para entender mejor la figura de la diva más allá de la figura edulcorada que hasta ahora se había trasmitido de ella.

Sobre el autor

Rosa DC

Rosa DC

Soy de las que prefiere escuchar a hablar -me definiría en dos palabras sólo si no encuentro un gesto que las resuma-, indecisa (o no) y tímida hasta límites insospechados (que no te extrañe verme "colorá" si me pillas desprevenida cuando me saludes). Hooligan de la siesta dominguera, del banoffee, de los maratones viendo series mientras tejo y de la tortilla de mi madre. Me gusta hacer la vida fácil a los míos, que ya fuera se complica sola.

Deja tu comentario