Pesadilla en el Museo de Cera | SOCIAL-VIPS MAGAZINE

Pesadilla en el Museo de Cera

Portada cera

A nadie le gusta salir mal en una foto. Eso es una verdad como un templo.

Nos encantan las fotos en las que nos vemos guapos, radiantes, con el pelo estupendo y una sonrisa casual, como si no fuera forzada ni nada.

Recuerdo cuando vivíamos con presión de sólo tener 12, 24 o 36 oportunidades (NO revisables en el momento) para salir ESTUPENDOS.

Recuerdo también aquella ilusión al ir a buscar las fotos y empezar a revisar una a una para acabar por cuestionar nuestro dudoso ojo artístico. Dedos en el foco, temblores de brazo, ojos cerrados y otras lindezas.

La fotografía ha cambiado, desde luego.

Ahora somos capaces de disparar millones de veces y borrar todas aquellas fotografías que no nos convencen. Les aplicamos filtros, retoques, montajes, caras raras, emoticonos y todo lo que Snapchat vaya inventado sobre la marcha.

Nos hacemos fotos casi a diario, sobre todo los jóvenes, y estamos tan acostumbrados a salir mal como a salir bien.

¿Cómo sería volver a recuperar la ilusión de tener que esperar a ver cómo hemos salido?

Algo ‘similar’  le debió pasar a Cristiano Ronaldo en la pasada inauguración del aeropuerto de Madeira que, a partir de ahora, llevará el nombre del astro portugués:  Aeroporto Cristiano Ronaldo da Madeira

Nervios, ilusión y emoción hasta destapar el nuevo busto de Cristiano.

Aquellos nervios que sentíamos minutos antes de ver las fotos, en este caso el busto, se convirtieron en HORROR, pánico, lloros e intentos de suicidio. ¿Por qué?

Ahí va…

Busto Cristiano

Al ver el despropósito, me dio por recordar otros horrores que duermen en diferentes museos del mundo. Chascos de gente que esperaba verse inmortalizada, como nosotros en las fotos de antaño, y difícilmente llegó a reconocerse.

Como por ejemplo, la figura de Marlon Brando del Museo de Cera de Madrid (izquierda) comparada con la figura del Madame Tussauds de Hollywood.

Marlon Brando

La de Silvestre Stallone:

Stallone

La de la Reina Letizia:

Reina Letizia

O estos cuatro ejemplos que nos hacen tiritar de pánico.

Cuatro

Después de pasear por este nuestro particular museo de los horrores, pensé que, al fin y al cabo, es casi mejor vivir acostumbrados a nuestra imagen, sea con y sin filtros, y así evitarnos sustos innecesarios.

 

Sobre el autor

Marta Perez

Marta Perez

Me gusta (MUCHO) el queso; el moreno del primer día de playa; hablar en citas de películas; la ropa de cama blanca; beber el vino en copa de borde fino y la cerveza en vaso helado; me gusta la gente que suma, que se posiciona, que tiene opinión y brillo; me gustan las cosas bonitas y el menos es más; las camisas blancas y los olores frescos; me gusta hablar, escuchar y escribir; me gusta (muchísimo) el cine y, sobre todo, pensar que en todos los finales habrá perdices para cenar.

Deja tu comentario