La publicidad está en todas partes | SOCIAL-VIPS MAGAZINE

La publicidad está en todas partes

Water

Hoy es el Día de la Publicidad y tú, alma de cántaro, tú crees que eres inmune a ella, crees que cuando quieres la dejas, que cuando oigas ese ‘volvemos en 564 minutos’ tú ya habrás saltado como un gamo asustado a otra cadena que, ¡oh dios!, también tiene publicidad pero tú -espartana de nacimiento y corazón- te levantarás huyendo de los anuncios y harás mil cosas para pasar el trance. Abrirás la nevera buscando algo diferente desde la última pausa (¡todo por tu lucha!), te desmaquillarás, tenderás una lavadora, repasarás la casa de arriba abajo, te harás un vaso de leche y acabarás por perderte el final de la película, sí, pero TODO es poco con tal de no ver un anuncio.

Vale, puede que hayas ganado una batalla y esta noche no hayas visto ni un anuncio (ni el final de la peli, claro) pero no has ganado la guerra.

La publicidad está en todas partes y, sobre todo, está en tu cabeza, porque ella no quiere saber nada de esa lucha tuya contra los anunciantes, ¿y sabes por qué? Porque las musiquillas que salen de la caja boba son demasiado potentes y pegadizas (sí, la cancioncita de Mercadona también se incluye).

(no me odiéis, sé que ahora estáis tarareando ‘mercadooona, mercadona’)

Pero si aún así creéis que estoy equivocada, que dé un paso al frente quien sea capaz de escuchar ‘cuate, aquí hay…’ sin acabar la frase gritando a lo Chavela Vargas ‘¡TOMATE!‘ o quien no sacuda la melena al viento con un ‘porque yo lo valgo’ al escuchar ‘¿por qué L’Oréal

La publicidad y sus slogans forman parte de nuestra memoria histórica. Cada claim es un reflejo de la situación del país, una radiografía de nuestras inquietudes, los avances, las modas: detergentes y electrodomésticos, coches y colchones, cervezas y refrescos, tecnología y yogures.

El país cambia y con él los anuncios.

Bic

 

Nuestros refranes se ven invadidos por unas frases con gancho (y muchas veces rima fácil) que están pensadas para vender, vender y vender. Crear imagen de marca y VENDER.

La mismísima Carmen Sevilla revolucionó el concepto de la felicidad, nada más ni nada menos, al ponerse a cantar al bienestar de la familia con aquel: familia Philipps, familia filís (no le tengáis en cuenta la licencia poética, por favor).

La publicidad nos  ha visto crecer ‘Bic naranja escribe fino, Bic cristal escribe normal, Bic, Bic, Bic Bic Bic‘; nos ha visto enamorarnos ‘póntelo, pónselo‘; nos ha visto tener la edad suficiente como para ocupar el asiento del piloto ‘¿te gusta conducir?‘; sabe cómo nos desenvolvemos entre ollas y cacerolas ‘¿cueces o enriqueces?‘; a veces se mete en la cama porque ‘a mí plin, yo duermo en picolín’; no se le caen los anillos por ponerse a limpiar porque ‘el algodón no engaña‘ y a veces nos da el empujón que necesitamos: ‘Just do it‘.

Adidas

Don Draper, que parece ser el último publicista famoso de quien (des)confiar, dijo que lo que nosotros llamamos amor fue inventado por tipos como ellos para vender medias y que la felicidad es el momento antes de necesitar más felicidad

Es cierto. Puede que sea todo un engaño, que siempre querremos más y nunca tendremos suficiente pero lo consiguen, consiguen que a veces pensemos que tenemos en las manos ¡la chispa de la vida!

Don Draper

 

 

Sobre el autor

Marta Perez

Marta Perez

Me gusta (MUCHO) el queso; el moreno del primer día de playa; hablar en citas de películas; la ropa de cama blanca; beber el vino en copa de borde fino y la cerveza en vaso helado; me gusta la gente que suma, que se posiciona, que tiene opinión y brillo; me gustan las cosas bonitas y el menos es más; las camisas blancas y los olores frescos; me gusta hablar, escuchar y escribir; me gusta (muchísimo) el cine y, sobre todo, pensar que en todos los finales habrá perdices para cenar.

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